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Nota publicada el 03 / 10 / 2023

Viajar no es lo que soñaste

La uruguaya (Ana García Blaya, 2022)

Por Edu Guzman (@soloenelcine) 

Recientemente estrenada, La Uruguaya es la segunda película dirigida por Ana García Blaya (Las buenas intenciones). Basada en la exitosa novela homónima de Pedro Mairal, se trata de la primera producción audiovisual de Orsai, la editorial/productora creada por Hernán Casciari. La película fue financiada a través de un novedoso mecanismo de crowdfunding, una especie de micromecenazgo en el que muchos inversores realizaron aportes. En total fueron 1961 socios productores (cuyos nombres aparecen todos en los créditos) que formaron parte del proyecto y tuvieron participación en la elección del  casting, algunos aportaron locaciones, otros hicieron de extras y todos recuperaron el dinero invertido.

La película cuenta la historia de Lucas Pereira (Sebastián Arzeno), un escritor argentino que atraviesa una crisis en casi todos los órdenes de su vida: se encuentra bloqueado creativamente, en serias dificultades económicas, mal con su esposa e incómodo con el paso del tiempo a sus cuarenta y tantos. La llegada de unos dólares como anticipo de su futura novela y las trabas cambiarias de nuestro país serán la excusa perfecta para viajar a Montevideo a cobrar el dinero, y reencontrarse con Guerra (Florencia Bottaiola), una joven uruguaya a quien conoció en un viaje anterior.

La película empieza por el final: Lucas está caminando por las calles de Buenos Aires, volviendo a su casa  y se lo nota cansado y dolorido. La gente lo observa, trae la ropa sucia, manchada con sangre, y un ukelele turquesa en una mano. Este comienzo da la sensación de que estamos frente a un drama o thriller, pero el tono va a virar hacia la comedia romántica y nos llevará a internarnos en dos viajes del escritor a Uruguay. El primero, tiempo atrás, para participar de un congreso de literatura en Valizas donde conoce a Magalí Guerra Zavala y con quien tiene un fugaz e inconcluso romance que da lugar, desde entonces, a una relación vía mail. El último, en el que Lucas tiene un doble objetivo: traerse ese dinero que para él es la llave para resolver todos sus males y reencontrarse con la joven de la que habla dormido y retomar aquello que quedó pendiente. 

Con las calles de Montevideo como escenario, la trama de seducción de dos conocidos con un romance pendiente evoca a Antes de Atardecer de Richard Linklater pero con aires rioplatenses. Es, sin duda, la capital uruguaya tan importante en la historia como nuestros protagonistas, que en sus caminatas recorren muchas zonas de la ciudad. Los diálogos fluyen entre el deseo y el humor, los chistes sobre las diferencias entre los países, las formas de hablar y los clásicos debates como la nacionalidad de Gardel o el origen del dulce de leche. Aquí aparecen tematizadas también las visiones que desde nuestro país se suelen tener de Uruguay, ese lugar amable que es una especie de paraíso para la clase media por su río limpio, sus bajos impuestos y la marihuana legal, idearios que serán puestos en discusión.

A diferencia de la novela, la película no es narrada por Lucas sino por su mujer, Catalina (Jazmín Stuart), cambio que le agrega una nueva capa a la adaptación, complementa la visión del personaje principal y le aporta una mirada femenina a la historia. La uruguaya fue presentada en el Festival Internacional de Mar del Plata el año pasado donde García Blaya fue galardonada con el premio a la mejor dirección. Al cierre de esta nota, la película se encuentra en cartel y fue comprada por Disney para estrenarla en la plataforma Star+. 

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